TITUS arma tu entrenamiento y lo recalibra cada semana. CATO te ordena las comidas al gramo. El método de un coach real, en dos apps.
El problema no es tu disciplina — es que tu rutina no tiene estructura. Sin periodización, sin progresión planificada, el cuerpo se adapta, deja de responder, y vos seguís creyendo que entrenás.
Hace semanas que tu cuerpo se adaptó, pero como seguís saliendo agotado del gym sentís que "estás entrenando". Sin fases de volumen, intensidad y descarga, el progreso se frena. Lo peor: no sabés por qué.
Cambiás rutinas y ejercicios como un nene intercambia figuritas, basándote en sentimiento y motivación que te llevan como una bolsa lleva el viento de acá para allá, sin grandes resultados en una dirección.
La bajaste de un reel o te la pasó un amigo. No sabe cuántos días entrenás, qué equipamiento tenés, ni dónde estás parado hoy. No es mala — es genérica. Y lo genérico tiene un techo muy bajo.
Subís tres fotos y el físico al que aspirás. La IA te analiza grupo por grupo y te dice dónde estás, qué te falta y con qué programa cerrarlo — recalibrado cada semana.
Nivel, objetivo, equipamiento, días, lesiones. TITUS usa eso para diseñar un plan a tu medida — no una plantilla con tu nombre arriba.
No una lista de ejercicios: un programa con fases, volumen calculado, intensidad prescripta con RPE, y descansos cuando corresponde.
Cada sesión que registrás alimenta al sistema. Cada semana, tu plan se recalibra. Cuando terminás un ciclo, el siguiente ya está listo.
Todo lo que ves abajo es TITUS. Sin maquetas.






Si TITUS forja el músculo, CATO lo alimenta. Tracking de calorías sin fricción, recetas con macros calculados y un plan que se adapta a tu objetivo — no a una tabla genérica.
Reseñas textuales de la App Store y de Google Play. En App Store: 5,0 con 10 reseñas entre TITUS y CATO.
Abrís la app, ves exactamente qué te toca, cómo se hace, y vas registrando en el momento… da ganas de entrenar, y eso no me pasaba con ninguna otra… Por lo que cuesta, es regalada.
Es increíble cómo la aplicación se amolda a tus necesidades, una rutina armada a la perfección para vos.
Te organiza rutinas para tus objetivos específicos, llevándote en una progresión semanal que por tu cuenta no lo harías.
Muy cómoda para registrar los entrenamientos y poder progresar semana a semana. Te motiva mucho.
Llevo usándola 3 meses y los entrenamientos gratuitos son buenísimos para no andar perdido en el gimnasio y poder progresar.
Alumnos del coaching uno a uno de JP. No son usuarios de la app: son las personas con las que se probó el método que la app ahora aplica sola.
Cada uno empezó en un punto distinto y llegó a otro. Los tiempos y los kilos son los que registró cada persona — no hay dos iguales, y ninguno es una promesa.
Las dos apps son gratis y siempre lo van a ser. Y si querés todo: el Founder te da TITUS + CATO Oro un año entero por US$ 104,99 (pagás 7 meses, te llevás 12), se paga de una y el precio queda congelado de por vida.
Hasta el domingo 13-sep: Founder + 99 pasos (el programa completo de JP, vale US$ 500 solo) por US$ 165 en total.
Bajalas del App Store o de Google Play. También corren como web-app en cualquier navegador. Mismo usuario en todos lados.
Si te comprometés y no ves resultados,
trabajamos juntos hasta que los veas.
Me escribís, miro tu historial y te digo qué pasó. Te rearmo el plan y seguimos hasta que funcione, sin que pagues nada extra. No es un formulario ni un bot: es el mismo coach que armó el método.
TITUS y CATO ya están en la App Store y en Google Play. La web-app sigue funcionando en cualquier navegador, con tu mismo usuario e historial.
La tablilla que se reescribe sola, las Águilas, cómo evoluciona tu plan, el armador de comidas de CATO y las capturas de las dos apps.
TITUS mide cómo entrenaste esta semana y ajusta la próxima: sube volumen si respondiste bien, programa descarga si estás forzando, cambia de fase cuando toca. Vos entrenás — la planificación la hace la IA.
Los números de la tablilla son de un alumno intermedio en su primer ciclo de 12 semanas.
No arma rutinas: diseña mesociclos con fases, volumen progresivo y deloads programados. Como un coach, pero que no se olvida de nada.
Score numérico, puntos fuertes, puntos ciegos y sugerencias concretas. Único en el mercado: TITUS auditoriza el plan que ya tenés.
Al cerrar cada semana, TITUS ajusta RPE, volumen e intensidad según cómo te fue. No según cómo le fue a otro.
Terminaste tus semanas. TITUS analiza todo el ciclo y genera el siguiente. Sin resetear, sin arrancar de cero.
Técnica, sustituciones, lesiones, nutrición, periodización. Preguntás en tu idioma, responde con ciencia — y actualiza tu plan en el acto.
Foto, texto o dictado. TITUS lo parsea, lo estructura y lo deja listo para que lo actives o edites. No perdés lo que ya tenías.
Subís una foto y TITUS te da feedback muscular real: qué grupos crecieron, qué quedó atrás y qué priorizar en el próximo ciclo. Auditoría visual, objetiva.
Un reto único por día, diseñado sobre tu fase actual — no una lista genérica de trucos. Suma águilas, mantiene la cadena, te empuja cuando no tenés ganas.
En cada entrenamiento completado ganás Águilas — los estandartes sagrados del Imperio, que los soldados defendían con su vida.
No son un badge. Son tu moneda de entrada a la historia del Imperio Romano: intercambiables para desbloquear quests narrativas donde tomás decisiones de vida o muerte — las mismas que figuras reales del Imperio enfrentaron hace 2.000 años.
Pero las Águilas son apenas el medio. Lo que de verdad te atrapa es la inmersión.
Cada quest cae encima como una novela narrada por alguien que la vivió. Las glorias que forjaron al Imperio — Cannas, Zama, Alesia — y las tragedias que lo desangraron — Teutoburgo, los Idus de Marzo, la caída final de Occidente. No las leés. Las vivís.
Y abajo de todo eso hay algo más grande. Roma no es decorado romántico: es el cimiento jurídico, lingüístico, arquitectónico y militar de medio planeta. La razón por la que existe el derecho moderno, las cúpulas, los acueductos, el calendario, el latín que respira en cada palabra que decís.
No es nostalgia de museo. Es el cimiento sobre el que se construyó casi todo lo que te rodea — y entrenar con esa historia de fondo le da otro peso a cada sesión.
Entrenás por resultados. Y de paso, por la historia.
El mismo hombre, dos años bien programados. Primero te afinás, después construís masa, y al final se nota todo lo ganado. Los números son los de un intermedio típico con el método — no una promesa. Scrolleá y forjalo.
Elegí tu objetivo y mirá cómo CATO te arma el día — al gramo. Más de 1.000 recetas reales: tocá cualquier comida para cambiarla.
El progreso real pasa cuando entrenamiento y nutrición van para el mismo lado. Dos apps, un solo método y el mismo coach detrás. Con el plan anual tenés las dos.
Las dos apps están vivas y en uso. Esto es lo que vas a abrir apenas instales — sin maquetas de marketing.
Instalá TITUS y CATO gratis. ORO tiene 7 días de prueba. ¿Querés todo? Entrá como Founder.
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