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Saltar al contenidoTITUS arma tu entrenamiento y lo recalibra cada semana. CATO te ordena las comidas al gramo. Subí una foto y la IA te dice en qué fase tenés que estar — como un coach de verdad.
El problema no es tu disciplina — es que tu rutina no tiene estructura. Sin periodización, sin progresión planificada, el cuerpo se adapta, deja de responder, y vos seguís creyendo que entrenás.
Hace semanas que tu cuerpo se adaptó, pero como seguís saliendo agotado del gym sentís que "estás entrenando". Sin fases de volumen, intensidad y descarga, el progreso se frena. Lo peor: no sabés por qué.
Cambiás rutinas y ejercicios como un nene intercambia figuritas, basándote en sentimiento y motivación que te llevan como una bolsa lleva el viento de acá para allá, sin grandes resultados en una dirección.
La bajaste de un reel o te la pasó un amigo. No sabe cuántos días entrenás, qué equipamiento tenés, ni dónde estás parado hoy. No es mala — es genérica. Y lo genérico tiene un techo muy bajo.
TITUS mide cómo entrenaste esta semana y ajusta la próxima: sube volumen si respondiste bien, programa descarga si estás forzando, cambia de fase cuando toca. Vos entrenás — la planificación la hace la IA.
Los números de la tablilla son de un alumno intermedio en su primer ciclo de 12 semanas.
Nivel, objetivo, equipamiento, días, lesiones. TITUS usa eso para diseñar un plan a tu medida — no una plantilla con tu nombre arriba.
No una lista de ejercicios: un programa con fases, volumen calculado, intensidad prescripta con RPE, y descansos cuando corresponde.
Cada sesión que registrás alimenta al sistema. Cada semana, tu plan se recalibra. Cuando terminás un ciclo, el siguiente ya está listo.
La app de entrenamiento: periodización con IA, evaluación de tu plan, recalibración semanal, Coach IA y el sistema de águilas. Todo lo que ves abajo es TITUS.











No arma rutinas: diseña mesociclos con fases, volumen progresivo y deloads programados. Como un coach, pero que no se olvida de nada.
Score numérico, puntos fuertes, puntos ciegos y sugerencias concretas. Único en el mercado: TITUS auditoriza el plan que ya tenés.
Al cerrar cada semana, TITUS ajusta RPE, volumen e intensidad según cómo te fue. No según cómo le fue a otro.
Terminaste tus semanas. TITUS analiza todo el ciclo y genera el siguiente. Sin resetear, sin arrancar de cero.
Técnica, sustituciones, lesiones, nutrición, periodización. Preguntás en tu idioma, responde con ciencia — y actualiza tu plan en el acto.
Foto, texto o dictado. TITUS lo parsea, lo estructura y lo deja listo para que lo actives o edites. No perdés lo que ya tenías.
Subís una foto y TITUS te da feedback muscular real: qué grupos crecieron, qué quedó atrás y qué priorizar en el próximo ciclo. Auditoría visual, objetiva.
Un reto único por día, diseñado sobre tu fase actual — no una lista genérica de trucos. Suma águilas, mantiene la cadena, te empuja cuando no tenés ganas.
En cada entrenamiento completado ganás Águilas — los estandartes sagrados del Imperio, que los soldados defendían con su vida.
No son un badge. Son tu moneda de entrada a la historia del Imperio Romano: intercambiables para desbloquear quests narrativas donde tomás decisiones de vida o muerte — las mismas que figuras reales del Imperio enfrentaron hace 2.000 años.
Pero las Águilas son apenas el medio. Lo que de verdad te atrapa es la inmersión.
Cada quest cae encima como una novela narrada por alguien que la vivió. Las glorias que forjaron al Imperio — Cannas, Zama, Alesia — y las tragedias que lo desangraron — Teutoburgo, los Idus de Marzo, la caída final de Occidente. No las leés. Las vivís.
Y abajo de todo eso hay algo más grande. Roma no es decorado romántico: es el cimiento jurídico, lingüístico, arquitectónico y militar de medio planeta. La razón por la que existe el derecho moderno, las cúpulas, los acueductos, el calendario, el latín que respira en cada palabra que decís.
No es nostalgia de museo. Es el cimiento sobre el que se construyó casi todo lo que te rodea — y entrenar con esa historia de fondo le da otro peso a cada sesión.
Entrenás por resultados. Y de paso, por la historia.
El mismo hombre. No es un antes y después trucho: es recomposición real. Primero se afina, después construye masa, y al final se raja y reluce todo lo ganado. Scrolleá y forjalo.
Si TITUS forja el músculo, CATO lo alimenta. Tracking de calorías sin fricción, recetas con macros calculados y un plan que se adapta a tu objetivo — no a una tabla genérica.
Elegí tu objetivo y mirá cómo CATO te arma el día — al gramo. Más de 1.000 recetas reales: tocá cualquier comida para cambiarla.
El progreso real pasa cuando entrenamiento y nutrición van para el mismo lado. Dos apps, un solo método y el mismo coach detrás. Con el plan anual tenés las dos.
Las dos apps están vivas y en uso. Esto es lo que vas a abrir apenas instales — sin maquetas de marketing.
Progresos reales de alumnos que llevan con TITUS al menos un ciclo completo.
Soy coach y uso TITUS para mis propios ciclos. La periodización que genera es coherente: bloques bien estructurados, MEV/MRV razonables, autorregulación por RPE. Más ordenada que el 80% de los planes que vi en cursos.
3 años haciendo rutinas de YouTube sin entender qué estaba haciendo. En 8 semanas con TITUS subí 15 kg en squat y por primera vez sentí que tenía un plan de verdad — no una lista de ejercicios con mi nombre arriba.
Lo que más me voló la cabeza: terminé la fase de hipertrofia y TITUS ya tenía la de fuerza armada, calibrada con mis números. No tuve que volver a googlear qué tocaba.
Volvía de una lumbalgia y ninguna app me bancaba las adaptaciones. Le escribí al Coach IA con mis limitaciones, me ajustó el plan entero en 30 segundos. Llevo 4 meses sin dolor y levantando más que antes.
Empecé sin saber qué era RPE ni por qué el volumen importaba. TITUS me lo fue enseñando mientras entrenaba — y en 3 meses mi bench pasó de 45 a 72.5 kg. No te hace sentir ignorante, te hace aprender.
Entreno en el garage con mancuernas y una barra. Todas las apps que probé asumían que tenía un gym comercial. TITUS me arma el plan con lo que tengo y le saca jugo. Es la primera vez que siento que progreso entrenando en casa.
Las dos apps son gratis y siempre lo van a ser. Y si querés todo: el plan anual te da TITUS + CATO Pro un año entero y el grupo privado de WhatsApp con JP.
En iPhone, bajalas del App Store. En Android las instalás como web-app en un tap (la versión de Google Play está en revisión). Mismo usuario en todos lados.
TITUS y CATO ya están en la App Store para iPhone. Las de Android llegan pronto — mientras tanto la web-app funciona en cualquier celular, con tu mismo usuario e historial.
Instalá TITUS y CATO gratis, sin tarjeta. Tu data es tuya, siempre. ¿Querés todo? Mirá el plan anual.
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